¿ACLARAMIENTO DENTAL: REALIDAD O FICCIÓN?

PRIMERA PARTE

Numerosas veces se escucha hablar en consultorios, lugares de trabajo, reuniones sociales o inclusive en la calle de un tema altamente controversial y debatido: El aclaramiento dental. Es realmente seguro este procedimiento? Qué tan eficaz resulta?  Por qué pueden resultar decepcionante tanto para el paciente como para el odontólogo los resultados finales? Estas dudas y otras tantas muchas veces se encuentran en el ambiente y tanto para el clínico como para la persona tratada pueden resultar incómodas si no se tiene una respuesta a la inquietud.

¿Aclaramiento dental o blanqueamiento dental?

Pareciera que los verbos “aclarar” o “blanquear” trabajaran como sinónimos, pero odontológicamente hablando son dos terminologías diferentes que explicadas desde un principio en la consulta pueden despejar muchas dudas y evitar malos entendidos al final de un tratamiento.

Cuando el diente se somete a un proceso de eliminación de pigmentos debe considerarse junto al paciente que no en todos los casos el resultado será unos dientes “blancos” pero sí en la gran mayoría por no decir que en todas las situaciones se podrá observar un tejido dental menos saturado y cromáticamente hablando según las dimensiones del color se contemplará una superficie con mayor “valor” o más “clara”. Esta salvedad anunciada previo comienzo a un tratamiento de aclaramiento dental empezará a despejar las primeras dudas creadas en la consulta.

¿Por qué entonces podría no funcionar un tratamiento de aclaramiento dental?

Una de las grandes falencias por parte del clínico radica en el diagnóstico inicial que se le da al caso. Es muy importante saber si el tejido dental se encuentra pigmentado intrínseca o extrínsecamente y de ahí generar un punto de partida en el tratamiento para llegar a los resultados deseados. Si las pigmentaciones son extrínsecas únicamente (café, nicotina, té, etc.) podremos estar ante un caso de fácil pronóstico cromático pero si los pigmentos son intrínsecos (medicamentos o defectos en formación dental) se estaría hablando que no solamente los peróxidos estarían considerados para el tratamiento sino también el uso de algún tipo de recubrimiento con materiales poliméricos o cerámicos.

¿Cómo determinar el tipo de pigmento?

Es tal vez uno de los diagnósticos odontológicos más difíciles en donde debe indagarse de manera meticulosa el paciente y examinarse detalladamente en el sillón para saber a qué afrontarse. Debe preguntársele hace cuánto presenta los pigmentos, si aparecieron súbita o progresivamente, si existen hábitos como el tabaquismo o el consumo frecuente de alimentos o bebidas características, si existen antecedentes familiares de este tipo, si hubo consumo de medicamentos en edades tempranas o tardías y por qué no indagar los hábitos de higiene oral. Obtenidas las respuestas a estas y otras posibles preguntas la revisión clínica podrá generar argumentos para realizar un diagnóstico y pronóstico más preciso. En esta revisión clínica el uso de fuentes lumínicas naturales es fundamental. El metamerismo (fenómeno por el cual un cuerpo puede verse en diferentes tonalidades según la fuente lumínica utilizada) podría generar falsas expectativas o falsos diagnósticos por lo que preferiblemente las visitas al consultorio durante el análisis del caso y el tratamiento en sí deben realizarse a mediadas horas en la mañana y tempranas horas en la tarde en donde los rayos del sol caen casi de manera perpendicular sobre la Tierra generando un campo visual cromático mucho más completo.

Así pues, el aclaramiento dental tiene otros aspectos de vital importancia que deben ser mencionados como el tema de los protocolos a utilizar y los efectos sobre la superficie dental; temas que serán mencionados en el próximo blog.

 

Dr. Juan Manuel Ramírez
Odontólogo Universidad Javeriana
Rehabilitador Oral CIEO