¿PRÓTESIS CEMENTADA O ATORNILLADA?

PRIMERA PARTE

Sin lugar a duda la implantología dental ha sido uno de los grandes avances en el mundo de la odontología. Permite ubicar estratégicamente puntos de apoyo o pilares para poder brindar al paciente función y estética. Aún así, la implantología también nos brinda dos muy buenas opciones a la hora de fijar de manera temporal o definitiva una prótesis: Mediante sistemas de cementación o sistemas de atornillado.

¿Cementar o atornillar?

Es una decisión que debe fundamentarse, basarse y programarse desde el comienzo de cualquier rehabilitación oral. No puede convertirse en una elección de última hora según “el espacio que quede” o según la manera en la que “quedó el implante posicionado”. Si bien ambas técnicas son válidas, cada una tiene ciertos requisitos y condiciones que deben cumplirse.

Prótesis cementada

Una prótesis cementada sobre implante debe cumplir unos requisitos muy similares a la de una prótesis cementada en un diente. Los pilares de conexión implante-corona deben llevar una preparación tal cual fuese una talla convencional: Paredes con una angulación de 15 grados aproximadamente, ligeramente expulsivas con una buena fricción y asentamiento pasivo además de una línea de terminación muy bien definida en sus 360 grados, ángulos redondeados y espacios interoclusales  adecuados que permita la confección de una restauración con todos los estándares requeridos. 0.5 milímetros para el recubrimiento metálico (medida variable según la aleación utilizada) y 1.5 milímetros para el blindaje estético. En caso de utilizarse restauraciones llamadas “libres de metal” no se hará ninguna excepción a la regla.

Prótesis atornillada

Las prótesis atornilladas sobre implantes tienen también requisitos de gran importancia. Los sistemas de conexión implante-corona o implante-barra (en caso de hablar de prótesis híbridas) deben diseñarse meticulosamente junto con el laboratorista dental. Emergencias y perfiles gingivales higiénicos, funcionales y estéticos además de asentamientos pasivos y que permitan una entrada y salida fácil y sin una fricción que pueda deteriorar los sistemas de conexión y atornillado del implante. Es allí donde personalizar el sistema de unión es de vital importancia y ni hablar de una excelente técnica de revestimiento, colado y adaptación por parte del técnico dental para evitar desadaptaciones y “falsas conexiones”.

Una vez planteado los dos escenarios surge la pregunta: ¿cementar o atornillar? Cada uno tiene sus ventajas y desventajas respectivas, tema que se detallará en la segunda parte del artículo.

Dr. Juan Manuel Ramírez
Odontólogo Universidad Javeriana
Rehabilitador Oral CIEO

 

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